lunes, 2 de marzo de 2015

Las Cartas de un cartero: Capitulo II

II

Todos los días despierto a las seis de la mañana, me pongo mis sandalias, bajos las escaleras, salgo a la calle, abro el contenedor, busco algún sobre que no sea factura de bancos o avisos de embargo, busco si hay alguna carta de alguien que me recuerdo, me doy cuenta de que no hay ninguna, bajo la cabeza y me voy caminando hacia el comedor como niño recién castigado, preparo mi desayuno y digo susurrando:
- vaya estoy más muerta que un muerto.- dicen por ahí, que la muerte es un sinónimo de olvido, pero no lo sé, a los difuntos al menos le llevan flores el día de muertos o en sus cumpleaños, en mi caso es aún más drástico el olvido, no recibo flores ni regalos en mi cumpleaños, ahora que lo recuerdo ¿qué paso con mi madre? Nadie me ha informado de su estado, creo que está viva, nadie me ha llamado ni mucho menos me ha enviado alguna carta para demostrarme lo contrario, pero a todo esto si está viva ¿Por qué no me envía regalos en mi cumpleaños? O me pregunta si ya he comido. Ahora que me doy cuenta “La soledad cuando la sientes solo te carcome el tiempo, sin embargo cuando la piensas te consume el alma, porque justo en ese punto es cuando piensas en tu verdadera miseria”. También existe la posibilidad de que mis hermanos hayan muerto todo es un accidente de avión y no me hayan podido avisar de la muerte de ella, es muy poco probable porque todos deberían tomar el mismo avión a la hora de la explosión, aún viviendo en distintos países, pero al final es un probabilidad con sabor a sueño, esa es la función elemental de los sueños: olvidar nuestra soledad, nuestra miseria efímera que contiene un gramo de eternidad, son esos salvavidas maduros que la sociedad nos ha impuesto después de abortar brutalmente a los seres imaginarios que nos hacía creer en algo más. Pero lo que más pena me da decirles es que nunca tuve un amigo imaginario.


                                                                                                                              Mario Santos.





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1 comentario:

  1. Soledad
    Reina de mis miedos,
    Amante de mis sueños
    Cartera de mis recuerdos,
    De nuevo muy bueno.

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